La Sierra Gorda se localiza al norte del estado de Querétaro y forma parte de la cordillera de la Sierra Madre Oriental que corre paralela a todo el Golfo de México. Esta gran área abarca parte de los estados de Hidalgo, San Luis Potosí, Guanajuato y Querétaro, y en este último, los municipios de Arroyo Seco, Pinal de Amoles, Jalpan de Serra, Landa de Matamoros, San Joaquín y Peñamiller.

Estudios recientes indican una antigüedad de entre 6000 y 4000 años para las ocupaciones humanas más tempranas del sur de la zona. La Sierra Gorda fue una zona de intenso tráfico comercial y cultural hacia las costas del Golfo.

La Huasteca y la mesa central de México principalmente, aunque se han encontrado vestigios que dan cuenta del intercambio comercial con las regiones de Río Verde (San Luis Potosí), Teotihuacan, Tula y el Occidente de México, la zona del Bajío, los valles de Querétaro y San Juan del Río.
Mediante el análisis de los rasgos pictóricos encontrados en la zona, queda claro que grupos nómadas de cazadores-recolectores y grupos sedentarios que dependían total o parcialmente de la agricultura estuvieron en frecuente intercambio cultural.

Los contactos entre la población serrana y las culturas vecinas fueron heterogéneos, al igual que los rasgos locales, la identidad política y el aprovechamiento de los recursos minerales. Para el periodo comprendido entre 200 y 1000 d.C., la Sierra Gorda se ha clasificado en tres subregiones: Río Verde, cultura serrana y Huasteca, en las que habitaban grupos con identidades culturales propias.
La región de Río Verde se encuentra al noroeste del estado de Querétaro y sus asentamientos se establecen en la cota de los 1200 msnm. En la región de cultura serrana se localizan los asentamientos de Ranas y Toluquilla, los que, ubicados en las partes altas de las montañas, dominaban los pasos naturales y controlaban los recursos minerales y la circulación de bienes. La región Huasteca abarca la zona noreste del estado y entre sus asentamientos destacan Tancoyol, La Campana, Tancama y Tonatico, que controlaban las tierras fértiles en los fondos de los valle y las laderas medias.
A la llegada de los españoles, las tierras serranas eran habitadas por grupos de jonaces, huastecos, ximpeces y pames. De éstos, los jonaces destacaban por su ferocidad y fueron quienes participaron en la polémica Guerra de la Media Luna, en 1749, que representa el fin de los intentos de pacificación de la zona chichimeca. en la zona del semidesierto, hubo una “última batalla” entre los grupos chichimecas con los españoles y sus aliados nativos.

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