Al sur de este hermoso estado de Querétaro se encuentra uno de los centros turísticos más hermosos del centro de la república mexicana de increíbles maravillas naturales y de muy fácil acceso ya que cuenta con muchos accesos por carretera. Su superficie es de más de 300 km. Cuadrados a casi 2 m.s.n.m. con una temperatura promedio de 18° C., y con este clima se pueden realizar toda clase de actividades, cuenta con hoteles, restaurantes, bares, un mercado de artesanías en donde el mimbre y los tejidos de palma se elaboran con gran destreza. Este pueblo se funda en 1551 por un cacique Otomí. En 1656 se le da el nombre de Tequisquiapan que en náhuatl significa “Lugar de aguas y tequezquites”, por más de tres siglos la mayor parte de su población fue indígena.
Esto se refleja en sus sencillas construcciones pero muy armoniosas se puede respirar ese ambiente amistoso, cálido, sereno de sus habitantes que conservan esa tradición de estar en paz con la naturaleza.
El recorrer sus calles adoquinadas y disfrutar de las numerosas tiendas donde se puede conseguir artículos muy especiales ya que muchos artistas de la plástica exponen ahí sus obras y usted puede admirar como las van realizando, y también son unos verdaderos creadores para crear obras de arte de uno ornamental.
Las Cavas Freixenet se han convertido en otro lugar para visitar y se hacen recorridos programados para el amante del buen vino o si únicamente lo desea para conocer este lugar en donde puede degustar de algún vino si así lo desea.
La Carbonera (mina de ópalo – piedra preciosa) piedra muy valorada por los artesanos queretanos para realizar piezas como collares, anillos, aretes. También se pueden visitar los templos de Santa María de la Asunción y Santa María de Magdalena Vieja.
Si le gustan los deportes de aventura no olvide volar en globo aerostático, será sin duda una divertida experiencia, una buena forma de disfrutar las noches es asistiendo a los recorridos nocturnos donde usted puede disfrutar de las leyendas de este mágico lugar.

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